CABALLO PIRENAICO CATALÁN
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 APTITUDES

Perdida su hegemonía como animal de tiro, actualmente se está logrando una cierta rentabilidad en la cría de estos animales para la producción cárnica, si bien, todavía, suele ser una producción marginal, y muy dependiente de los pastos de montaña. La gestión comunal podría ser la mejor forma de funcionalidad para la explotación de este tipo de ganado. Normalmente, los rebaños suben a los puertos de montaña hacia finales de mayo o principios de junio, no volviendo a bajar hasta finales de septiembre mediados de octubre. La mayor parte de los potros se suelen vender en las diferentes ferias comarcales, como la Feria de Puigcerdà, la más importante de los Pirineos y una de las primeras de España, que tiene lugar a principios de noviembre.

El ganadero suele vender sus potros destetados (6 meses de edad) para su posterior engorde y sacrificio (12 meses de edad). El principal destino de los mismos son comarcas prepirenaicas (Ripollès, Garrotxa, Pla de l’Estany,...) y centrales (Bages, Osona, Vallès Oriental, Maresme,...) de Catalunya. Como motor animal también se venden algunos animales, los menos, sobretodo con destino a las comarcas meridionales de Catalunya, y al País Valencià, donde reciben el nombre de “potros montañeses”. Con un sistema más racional, pero manteniendo el manejo extensivo a que se someten los animales, se podrían mejorar los niveles productivos, la imagen comercial y los índices de rentabilidad.

Situación Actual y Perspectivas

Las consecuencias de la mecanización del campo comportó la substitución de las parejas de bueyes y mulas por tractores, pero no de caballos. La verdadera crisis para los caballos surgió al desaparecer la tracción hipomóvil de la industria, los servicios y el transporte. La tendencia regresiva en los équidos ha sido muy manifiesta, y el relativamente reducido censo que queda se orienta básicamente hacia la producción cárnica. En las últimas décadas ha existido una fuerte predisposición, por parte de los ganaderos, al cruzamiento con razas foráneas cárnicas, lo que determina, todavía hoy, un fuerte mestizaje –agravado por la variabilidad de los caracteres étnicos ya existente–. Además, el progresivo abandono de la ganadería, como principal actividad, en estas comarcas, ha retraído también enormemente el manejo tradicional de este ganado –con la pérdida tanto patrimonial, cultural, como de selección, que ello conlleva–.

Para paliar, dentro de lo posible, la tendencia regresiva de su censo, y poner un poco de orden y concierto en la búsqueda, cría y promoción de los ejemplares más representativos y adaptados a este determinado medio montañoso, se inició en el año 2004, toda una serie de actuaciones para analizar y caracterizar racialmente esta agrupación, y sentar las bases para un futuro Programa de Conservación y Mejora. Dichas actuaciones han sido promovidas y financiadas por el DARP (Generalitat de Catalunya), en colaboración con la Facultad de Veterinaria de Barcelona.

La búsqueda de una identidad perfectamente definida de estos animales, en base al sustrato histórico y autóctono del antiguo Caballo Catalán, fue el objetivo primordial de los estudios llevados a cabo en esta agrupación equina. Fruto de todo ello fue la aprobación, el año 2008, de su estándar racial y la publicación en el DOGC de la reglamentación de su Libro Genealógico.

En estos últimos años, y sobre todo a raíz de la publicación de su Libro Genealógico, se ha empezado a trabajar en la conservación y mejora de esta raza. Desde el punto de vista de la conservación y mantenimiento de la diversidad genética, y aplicando técnicas de genética molecular, se han propuesto medidas de apareamientos entre los reproductores de las diferentes comarcas, para minimizar los niveles de consanguinidad y para mantener, y en la medida de lo posible aumentar, la variabilidad genética ancestral de la población.

El estudio de una enfermedad genética recesiva, descrita en varias razas pesadas europeas filogenéticamente cercanas al CPC y llamada Epidermólisis Bullosa (JEB, las siglas en su denominación inglesa), que implica lesiones severas del epitelio cutáneo de los potros que provocan la muerte del animal, fue también objetivo de interés en esta primera fase. Conocer la prevalencia en la población y determinar los animales portadores para descartarlos como reproductores, representa una primera tarea de limpieza del programa de selección.

La buena y eficaz gestión del Libro Genealógico de la raza, debe ser el apoyo y pilar básico que apuntale la eficiente puesta a punto del Programa de Selección y Mejora Genética. Este irá orientado, principalmente, a la mejora de sus aptitudes maternales y cárnicas, con el objetivo último de producir un potro para carne de calidad y buen crecimiento.

La eficiente difusión y comercialización de este producto es otra tarea importante a realizar para la conservación y mejora de esta población, así como de sus gestores: los ganaderos. El consumo de carne de potro no está todavía demasiado arraigado en nuestra sociedad, más por cuestiones o razones de tipo cultural, que por cuestiones nutricionales, sanitarias, dietéticas u organolépticas, e incluso de calidad de rendimiento tecnológico.

Por ello, cualquier iniciativa que dé a conocer, en primer lugar, la existencia de una raza autóctona de caballos de carne, y en segundo lugar, las excelentes aptitudes y propiedades culinarias y dietéticas de este producto, deben ser bienvenidas y potenciadas. En este sentido, queremos mencionar la existencia de importantes Ferias y concentraciones de ganado equino que se celebran en Catalunya (Puigcerdà, Fontalba, Esterri d'Àneu, Val d'Aran, Organyà, Salàs de Pallars, Banyoles, o la Tria dels Mulats d’Espinavell), pero ahora no en su vertiente de importantes centros de transacción comercial ganadera, sino en el sentido de ser unos excelentes escaparates para el conocimiento y difusión mediática de la raza. Las catas de degustación de carne de potro, en una esmerada y variada presentación culinaria, acercan el público –potenciales mantenedores de la raza– a descubrir la potencialidad gastronómica de este producto.

Y ya por último, no debemos olvidarnos del empuje que ha dado entre los ganaderos la instauración del Concurso Morfológico anual de la raza, que se suele celebrar durante el mes de noviembre. La primera edición fue el 2008 en Les (Val d'Aran), la segunda el 2009 en Llanars (Ripollès), y la de este año que tendrá lugar en Esterri d'Àneu (Pallars Sobirà).

 

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Última actualización: agosto 2010